DEKOM (antes ViDOFON), en el FAZ del 12/03/2008

El ingeniero mecánico novel se encontraba en Alemania, mientras que el examinador que había leído su tesina estaba en São Paulo.

Frankfurter Allgemeine logo
09.02.2009 -

DEKOM (antes ViDOFON) es citada en un artículo del Frankfurter Allgemeine Zeitung del 12/03/2008 sobre videoconferencias. 

Una conexión con Nueva York
De Josefine Janert
 

El ingeniero mecánico novel se encontraba en Alemania, mientras que el examinador que había leído su tesina estaba en São Paulo. Gracias a una conexión de videoconferencia, la persona que estaba en Brasil podía ver y hablar mientras el candidato al examen final defendía su trabajo de fin de carrera en la TU de Dresden. Tras una hora y media, los examinadores se pusieron de acuerdo sobre la nota. Nadie tuvo que pagar gastos de viaje. “Para esta videoconferencia, cada uno de los dos participantes necesitaban solo un ordenador, una cámara y un micrófono”, dice Wolfgang Wunsch. Dirige el centro de excelencia del servicio de videoconferencias en la TU de Dresde. Los empleados analizan el hardware y el software actuales y asesoran a miembros de la red alemana de investigación. 

Las videoconferencias no solo se han hecho populares en las escuelas superiores, sino que cada vez lo son más en el sector de la economía. Según los datos de la asociación federal para la economía de información, las telecomunicaciones y los nuevos medios (BITKOM), las videoconferencias son utilizadas por casi todas las empresas de actividad global. Las llamadas conferencias multipunto son populares con participantes en más de dos ubicaciones. Los gestores de productos de distintas sedes se reúnen a una hora acordada ante las cámaras para debatir los canales de distribución. Los proveedores hablan con sus clientes acerca de los detalles de una carrocería de automóvil. En los monitores no solo se proyectan los participantes de la videoconferencia. Los trabajadores pueden, a su vez, visualizar textos, imágenes, objetos tridimensionales y presentaciones de PowerPoint. “Ingenieros que se encuentran en distintas ciudades pueden desplazar de acá para allá las paredes en el plano de planta de un edificio”, dice Wunsch. 

Gastos de más de 100.000 marcos 

Las videoconferencias existen desde finales de los años ochenta. Antes, equipar una sala con la tecnología necesaria costaba unos 100.000 marcos. Por lo general, se presentaba una tasa única de conexión de 20.000 marcos, además de 1.500 marcos mensuales por el alquiler de la conexión de banda ancha. Una conexión de una hora dentro de Alemania costaba 600 marcos, al extranjero incluso 1.500. Sobre todo eran los directivos quienes utilizaban este medio de comunicación, también por motivos de prestigio. Ahora, con 5.000 euros ya se puede conseguir un equipo sencillo. “Las tarifas para las conexiones telefónicas son tan bajas que nadie lo cuestiona”, dice Hermann J. Schanz, jefe de marketing para el área profesional de la empresa de electrónica Sony. 

Fabricantes como Sony y la empresa mediana DEKOM (antes ViDOFON), de Hamburgo, aprovechan el debate sobre la protección del clima y argumentan que mediante las videoconferencias se reduce la emisión de dióxido de carbono, ya que se realizan menos viajes de negocios. “Antes, para los directivos era una distinción viajar a Nueva York dos veces al año”, dice Jörg Weisflog, director ejecutivo de DEKOM (antes ViDOFON). “Ahora, a la mayoría le parece pesado tener que subir al avión cada dos meses para una reunión de dos horas en ultramar”. 

El tiempo muerto de los empleados, convertido en horas activas de trabajo 

Schanz, de Sony, argumenta que mediante las nuevas tecnologías “se transforma el tiempo muerto de los empleados en horas activas de trabajo”. En lugar de en el aeropuerto o en el hotel, el empleado se encuentra de inmediato en su escritorio tras la videoconferencia y continúa trabajando. Weisflog solo lamenta que los estadounidenses y los británicos hubieran aceptado el medio de comunicación con más rapidez: “Los alemanes son escépticos, como ocurre siempre con las nuevas tecnologías”. Un motivo para la aceptación inmediata en los países de habla inglesa fue que allí se utilizaba el vídeo con más frecuencia en el trabajo cotidiano y las teleconferencias eran más bien habituales. 

Quien trabaja en una empresa de actividad global, no evita aquí el uso de las videoconferencias. Carl Zeiss AG tiene 39 equipos en uso en todo el mundo. Solo en la central de Oberkochen hay veinte. “Están bien aprovechadas”, dice Jörg Nitschke, portavoz de Zeiss. Para su uso no existe “ninguna dependencia de jerarquías”. Quien quiera comunicarse con un colega o cliente ubicado en otro lugar puede reservar una sala, desde conferenciantes especializados hasta el director técnico. 

El jefe de personal, también conectado en la entrevista de trabajo 

En Cisco Systems, empresa encargada del equipamiento de redes, los jefes de personal se conectan por videoconferencia para las entrevistas de trabajo. En Sony y otros consorcios, los trabajadores que se han instalado una oficina en casa son incluidos en las conferencias mediante la cámara y el micrófono. Incluso las pequeñas y medianas empresas utilizan este medio de comunicación, sobre todo cuando tienen contactos internacionales o alguna relación con un sector de tecnologías de la información. 

Sin embargo, las videoconferencias no son aptas para todo tipo de situaciones en una empresa. Para el primer contacto con un nuevo cliente resultan menos útiles. Primero deberían conocerse personalmente. Incluso en el marco de las candidaturas, tras la primera ronda de presentación por videoconferencia tiene lugar otra más en la que el candidato se sienta frente al jefe de personal. La impresión personal cuenta mucho. 

Para las personas que ya se conocen, las videoconferencias representan un alivio del trabajo. “Cuando hablo con mis colegas de nuestra central en Gran Bretaña sobre precios y el desarrollo de nuevos productos, quiero reconocer en sus rostros si el mensaje ha llegado”, dice Schanz, experto de Sony. En estas circunstancias, quien se limita a llamar por teléfono, no lo ve. No sabe si el interlocutor solo escucha o se dedica además a leer sus correos electrónicos o a limpiarse las uñas. ¿El otro tiene una mirada escéptica o indignada? ¿Hay malentendidos? “A diferencia de una teleconferencia, siempre queda claro quién está hablando en cada momento”, dice la formadora en comunicación Carolin Ludemann, de Stuttgart. Con una señal, los participantes pueden dar a entender su intención de decir algo sin interrumpir a quien esté hablando. 

Como en casa y en plena forma 
Gracias a los avances técnicos es realmente posible estudiar con precisión la mímica y los gestos del interlocutor. Las primeras generaciones de sistemas de conferencia emitían imágenes bastante borrosas. En la actualidad hay varios fabricantes que llevan la llamada calidad de alta definición al mercado. El encuadre es también mayor. “Muchas empresas lo organizan de tal modo que las salas de conferencias de sus sedes están equipadas en el mismo estilo”, cuenta Ludemann. Una mirada al monitor resulta reveladora: Ajá, los colegas de Madrid y París también tienen estas mesas redondas. Así me siento como en casa y, al mismo tiempo, rindo al máximo. 

Consejos para videoconferencias  

  • El moderador envía previamente documentos importantes e informa en qué idioma se celebrará la reunión. Con la debida antelación prueba si hay conexión. 
  • La vestimenta debería ser elegida como si se tratara de una reunión convencional. 
  • Todos colocan ante sí letreros con sus nombres y su ubicación. Comienza una breve ronda de presentaciones. 
  • El moderador dirige el diálogo, otra persona se encarga de supervisar el sistema.
  • Tras cada punto del orden del día, el moderador recuerda los objetivos y los acuerdos para que lo dicho sea vinculante. En las videoconferencias, los participantes deben concentrarse más en lo expuesto que en las conferencias convencionales. 


Texto: F.A.Z., 08/03/2008, N.º 58 / Página C5 
Vea aquí el artículo completo (PDF aprox. 122KB)